Turismo en El Corazón de Europa

 

Eslovaquia o República Eslovaca, es un país centroeuropeo perteneciente a la Unión Europea. Tiene de vecinos a Polonia en el norte, a la República Checa al noreste, al este Ucrania, al suroeste Austria y al sur Hungría. Tiene cinco millones y medio de habitantes, su capital y ciudad más poblada del país con algo más de cuatrocientos mil habitantes es Bratislava, y el idioma oficial es el eslovaco.

Teniendo en cuenta que el 40% del total del país está cubierto por bosques, es un destino muy atractivo para los amantes de la naturaleza especialmente. Destacan los Cárpatos, los cuales ocupan todo el ancho del norte de Eslovaquia. En esas montañas se encuentran los montes Tatra y Alto Tatra muy conocidos por los esquiadores, de bellos paisajes, lagos, siendo toda una experiencia placentera para nuestros sentidos, para nuestros ojos.

El pico más alto de Eslovaquia es ‘Gerlachovský štít’ con 2655 metros, está ubicado en la sierra de ‘Altos Tatras’ y como curiosidad, la primera persona de la que hay confirmación que lo ascendió fue ‘Ján Still’, en el año 1834.

Bratislava es la capital y ciudad más conocida, pero existen otras ciudades importantes como:

 

Košice. Tiene un cuarto de millón de habitantes. Es la segunda ciudad más importante y se encuentra situada al este del país, a orillas del río Hornád. Destaca su impresionante centro histórico, en el cual, la Catedral de Santa Isabel llama poderosamente la atención por su bello diseño de estilo gótico, construida entre los años 1.378 y 1.508 .En su interior, hay bonito retablo en el altar mayor, que no pasa desapercibido precisamente.

Prešov. Situada en el valle del río Torysa, pasa escasamente de los cien mil habitantes. Dista apenas treinta kilómetros de la anteriormente mencionada Košice. Destacan los estilos Rococó, Gótico y Barroco que nos podemos encontrar al pasear por sus calles, las cuales están muy cuidadas.

Nitra. La encontraremos al sur del país, al pie de la montaña de Zobor. Ronda los noventa mil habitantes y es junto a la capital, la ciudad más antigua de Eslovenia. Poco a destacar, si acaso la ‘ciudad vieja’ y el castillo, el cual data del siglo XI.

 
Aparte de lo mencionado anteriormente, Eslovaquia tiene un gran potencial turístico. No sólo por sus ciudades con historia y la naturaleza, sino por varios motivos más, como pueden ser el ver sus iglesias de madera, sus peculiares castillos, parques nacionales y todo tipo de deportes invernales.

Bratislava tiene sumando su área metropolitana, seiscientos mil habitantes. Es una ciudad situada estratégicamente en Europa central, siendo uno de los pasos importantes del transporte de mercancías de la zona. Dista unos sesenta kilómetros de Viena, apenas doscientos de Budapest y unos trescientos veinte de Praga.

Es una ciudad para verla en un fin de semana que estemos por la zona de paso, ya que lo más destacable es el pasear por sus calles céntricas, una zona pequeña pero de edificios impecables. Otras opciones son darse un paseo por el Danubio o visitar su castillo, que dicho sea de paso, no es nada del otro mundo.

Con la ‘Revolución de Terciopelo’ de 1989, cuando el comunismo se vino abajo en toda Europa y cayó el muro de Berlín, el hasta entonces país llamado Checoslovaquia se dividió en: República Checa y Eslovaquia. Aún hoy en día es difícil encontrar gente que hable en inglés, lo cual es un inconveniente, ya que en Eslovaquia sólo hablan eslovaco y alemán como mucho.

El clima en Eslovaquia se diferencian cuatro zonas climáticas. Por un lado está la zona de Bratislava [tierras bajas], donde la media anual ronda los 10ºC, llegando el mes más caluroso a una media de 20ºC, y el mes más frío llega el termómetro a bajar de los -3ºC. En el área de Kosice [tierras bajas con influencia continental], la media anual es de 9ºC, el mes más caluroso alcanza los 22ºC de media y el más fresco los -5ºC. En Poprad [clima de las cuencas], de media tienen aproximadamente unos 8ºC, de máxima 18ºC el mes más amable, y -6ºC la época del año que más frío hace. Por último, el clima de montaña se asemeja al de las cuencas, pero con un par o tres grados más bajas.

Ah, como consejo, tenga cuidado a la hora de pagar, se suelen ‘confundir’ y cobrarte de más si eres turista.

Me encanta coger el coche y perderme durante horas por carreteras secundarias. Karateka en excedencia, escritor de obras amenas y en ocasiones, desternillantes. Informático 3 en 1 -diseñador, programador, administrador de red-. Padre, marido, taxista familiar. Criptomaníaco convencido.