Pueblo Medieval de Alquézar

 

El pequeño pueblo oscense de Alquézar declarado conjunto histórico-artístico en 1982, de poco más de 300 habitantes, se encuentra situado a escasos 50 kilómetros de Huesca y a unos pocos de Barbastro, en la margen izquierda del río Vero. El nombre de Alquézar es de origen árabe [Alcázar o Al-Qasr]. En el siglo IX, el pueblo era una fortaleza que defendía toda la comarca, siendo Barbastro su capital, de los ataques de los Cristianos.

Lo más destacable de Alquézar es su colegiata, que data del siglo XVI, [diseñada por Juan de Segura] y cuyas vistas abarcan toda la comarca. Una vez dentro de la colegiata, podremos contemplar el llamado ‘Cristo de Lecina’, que es un Cristo de madera del siglo XII. El retablo también de madera, es de estilo barroco y posee una gran belleza.

El casco urbano de Alquézar es de origen medieval, atrapando por su encanto a todo aquel que se acerca al pueblo. Hay un museo del siglo XVII, en el que están expuestas obras del medievo, barroco y renacimiento.

Al estar en la Sierra de Guara (que pasa por ser el espacio natural protegido más grande de Aragón), las actividades deportivas se multiplican, por ello hay en la localidad y sus alrededores guías titulados en: descenso de cañones, senderismo, visitas a la sierra de Guara, rutas a caballo, visitas a cuevas con pinturas rupestres, rutas en mountain-bike, etcétera. Se puede alojar uno en las distintas casas rurales que hay, o en los hoteles de la zona.

Alquézar

El clima en Alquézar es Continental y Mediterráneo de inviernos fríos y secos, y calurosos veranos. Las precipitaciones anuales (lluvia) oscilan entre los 430 mm. y los 580 mm. siendo de octubre a mayo cuando más cae.

En resumen, Alquézar es el lugar ideal para los amantes de los deportes de aventura [escalada, piragüismo, senderismo, etc.] , como también disfrutarán los que busquen turismo cultural, gastronómico o simplemente les guste sacar fotos de paisajes espectaculares. Cabe destacar los productos del somontano, entre los que se encuentran: licores, dulces, aceite, queso, mermelada y los famosos vinos.

Me encanta coger el coche y perderme durante horas por carreteras secundarias. Karateka en excedencia, escritor de obras amenas y en ocasiones, desternillantes. Informático 3 en 1 -diseñador, programador, administrador de red-. Padre, marido, taxista familiar. Criptomaníaco convencido.