Vacaciones en Dubái

 

La Ciudad de Dubái, está ubicada en los Emiratos Árabes Unidos, tiene una población de dos millones y cuarto de habitantes y es famosa en todo el mundo por algunas de sus atracciones, así como por los rascacielos, además de por el lujo, del que encontraremos manifestaciones, en algunos casos obscenas. Por ejemplo, en el aeropuerto de Dubái hay abandonados coches súper deportivos de marcas tan reconocidas como son: Lamborghini, Ferrari, Bentley, etc, al no poder pagar sus dueños las deudas adquiridas y verse obligados a huir del país.

Para moverse por Dubai, y por los Emiratos Árabes Unidos, lo habitual es en coche, bien sea propio o taxi, los cuales son extremadamente baratos. No verá gente desplazarse andando y como en la Capital de los Emiratos, Abu Dhabi, NO existe el transporte público. La moneda es el Dírham, que equivale a 20 céntimos de euro. Así pues, 5 Dírhams equivalen a 1 euro. En las tiendas admiten sin problemas Dólares Estadounidenses, Libras Esterlinas y Euros.

En los U.A.E. ,no existen los partidos políticos, oposición ni nada que se le parezca, eso es una dictadura al 100%, manda el jeque de turno y pese a no haber impuestos [todo lo que ganas te lo quedas para ti, aunque realmente ganas una miseria], son implacables con las multas.

En Dubai encontraremos los polos opuestos en lo referente a los precios, en tiendas pequeñas y mercadillos podremos regatear, todo es regateable, incluso las cosas que tienen precio fijo y creemos que no pueden bajar más. Ya si vamos a los Centros Comerciales (Mall), allí todo es mucho más caro y no admiten regateo. Con la gasolina no hace falta que regateemos nada, pues aunque allí los coches miden su consumo en millas por galón, 1 litro de gasolina nos saldrá aproximadamente por 30 céntimos de euro.

En la ciudad se han construido últimamente unos rascacielos bastante llamativos, por decirlo de alguna manera, entre ellos se encuentran los siguientes:

 

Burj Khalifa. El rascacielos más grande del mundo (de hecho es la edificación más alta jamás creada por el hombre), con 828 metros de altura. Se comenzó su construcción en septiembre de 2004 y se inauguró el 4 de enero de 2010.

Burj Al-Arab. 108 plantas y 321 metros de altura. Inaugurado en 1999.

Princesa Tower, inaugurado en 2009. Su altura es de 414 metros.

Torre Nakhell. Está prevista su inauguración para 2020. Su altura será de 1050 metros, si no cancelan el proyecto antes.

Dubai

Los árabes de Dubai son muy amables, si te invitan a su casa prácticamente te obligan a comer, no vayas a regalarle a un musulmán alcohol, se considera ofensivo. En los bares y restaurantes, cuando comamos procurar no enseñar la suela del zapato, es decir, si hay alguien comiendo frente a ti, no debe verte la suela o se sentirá ofendido. Si se os ocurre la idea de fotografiar a algún árabe de cerca sin pedir permiso, aparte de que si te pillan te quitarán la cámara, eso es, se sentirá ofendido.

El idioma oficial es el árabe, pero todo está escrito en árabe e inglés. Para entrar a los Emiratos Árabes, se requiere de un visado. Allí las mujeres tienen poquitos derechos y menos obligaciones. Las turistas pueden ir vestidas como quieran, pero, mejor si la mini falda no es tan mini y si ese escote va algo más tapado de lo que habitualmente está una acostumbrada en occidente.

Para los amantes del motor, tienen una cita en Abu Dhabi, donde se acaba de inaugurar el ‘Parque Temático Ferrari’, que pasa por ser el parque temático más grande del mundo. Imprescindible el visitarlo si eres un friki o estás de paso para ver el Gran Premio de Fórmula-1 que cada año se celebra en Dubai.

El clima en los Emiratos Árabes Unidos es terroríficamente caluroso. En los meses centrales del año, la temperatura media es algo más de 48ºC en la llanura costera, ideal para montar una tienda de bufandas y abrigos. Obviamente, a cuanta mayor altitud estemos, más frío tendremos, como por ejemplo, en las montañas Al Hajar, cuyas temperaturas más frescas se dan en Enero y Febrero (entre 10ºC y 14ºC). Apenas caen 4 gotas en la costa (120 mm. anuales) y poquito más en la montaña (350 mm. anuales) , eso sí, en la costa las tormentas se forman en un abrir y cerrar de ojos y no es raro que los cauces de los ríos se inunden, aunque lo peor es toparse con las tormentas de arena, las cuales se dan de vez en cuando.

Me encanta coger el coche y perderme durante horas por carreteras secundarias. Karateka en excedencia, escritor de obras amenas y en ocasiones, desternillantes. Informático 3 en 1 -diseñador, programador, administrador de red-. Padre, marido, taxista familiar. Criptomaníaco convencido.